El propósito de las escuelas, es formar a los ciudadanos del mañana, para que sean los protagonistas del cambio que queremos ver en el futuro. Por eso, una escuela sin estudiantes, no tiene propósito de ser.
Desde nuestra fundación en el año 1991, en Suyai asumimos un compromiso con nuestros estudiantes. En aquel entonces, ese compromiso estaba enfocado solamente en las primeras infancias, pero hoy, abarca a niños y jóvenes que llegan a nuestra escuela cada año para buscar una educación de calidad.
A lo largo de los años, hemos visto pasar muchos chicos. Algunos se fueron, y otros siguieron hasta que ya no fue más nuestro deber formarlos, y debimos dejarlos ir. Todos ellos nos dejaron lo mismo: mucho cariño y esperanza.
Nuestros chicos son el futuro, y como adultos, debemos cuidarlos y guiarlos para que se conviertan en las personas que quieren ser, y para que lideren el mañana como personas responsables y comprometidas con sus seres queridos y con la sociedad en general.
Hoy nos toca homenajearlos a ellos, que a pesar de ser nuestros aprendices, todos los días nos enseñan que la vida es una escuela. Por nuestros estudiantes y por todos los estudiantes decimos ¡feliz día!, y les agradecemos por agregarle amor y alegría a nuestro día a día.
¡¡Celebremos a nuestros estudiantes!!



