Prevención y atención de situaciones de acoso entre estudiantes.
Muchas veces las escuelas, por ser instituciones abocadas a impartir conocimiento y formar a los jóvenes en contenidos académicos, atienden prioritariamente la vida cognitiva de los estudiantes, dejando de lado la educación de los sentimientos y la convivencia con uno mismo, los demás y con el entorno. Esto genera que no se promueva un desarrollo integral de los estudiantes en sus dimensiones psicológicas, físicas y sociales.
Sin embargo, entre los factores internos uno de los que más influye en la calidad de los procesos educativos y en el desempeño académico, es el clima escolar y, paradójicamente, es el que menos atención recibe por parte de las instituciones educativas. Sumado a esto, las escuelas son espacios en los que las prácticas de bullying, ciberbullying y violencia entre los estudiantes se dan con bastante frecuencia.
Entre las formas de bullying más comunes se encuentran la exclusión, la violencia física y el maltrato verbal, y todas tienen consecuencias similares: malestar emocional, tristeza, enojo y un sentimiento de no pertenencia con la escuela. Cuando estas situaciones no son atendidas a su debido tiempo, pueden generar que los estudiantes abandonen las escuelas o que deban buscar ayuda profesional para poder lidiar con estas situaciones traumáticas que atraviesan.
Por todas estas razones, desde Instituto Suyai estamos comprometidos a utilizar las herramientas que están a nuestro alcance para prevenir estas situaciones de violencia, y atenderlas correctamente, para que los estudiantes puedan superarlas y se sientan contenidos y conformes con el ambiente de la escuela.
Consideramos que es nuestra obligación como escuela, y para propiciar un desarrollo integral, complejo y multidimensional de nuestros estudiantes, estar atentos a las situaciones personales y sentimentales que atraviesan para apoyarlos y ayudarlos a atravesarlas de la mejor manera posible, sin que terminen afectando su desempeño académico.
En Suyai somos una familia, y como familia, debemos ser un espacio en que también se forme y se aprenda sobre lo afectivo, las emociones y las percepciones particulares de cada uno, para lograr construir un ambiente tolerante y respetuoso para con el otro. Poder prevenir el bullying es responsabilidad de todos.
¡Sigamos construyendo educación de calidad!


